La sensibilidad del bosque

En mi corazón se almacenan las estrellas
El fénix revive de mis ojos hechos cenizas
Ahora el bosque en silencio está
Y espera tu llamada de aquél mundo muerto
Para levantarme de aquél ataúd de estrellas rotas y mariposas negras
El mar refleja eternas e infinitas galaxias
Los secretos guardados en sus profundas mareas
Ahora el bosque sé alimenta de mi dolor
Mis lágrimas, desprenden ese brillante platinado color
Hambre de amor, de ello las flores no sobreviven.

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